A veces coinciden en el tiempo y en el espacio los elementos necesarios para crear algo que merece la pena. Este es el Caso de Bodegas Martúe, donde una preciosa finca en el pueblo de La Guardia en Toledo, el viticultor Fausto Gonzalez y el enólogo Ignacio de Miguel, se empeñan desde hace unos años en convertir sus “Vinos de la Tierra de Castilla” en un referente de calidad y buenas maneras que impulsan una de las zonas con más futuro del panorama vitivinícola español.
Uno de los frutos de este proyecto es Martúe 2006 un vino tinto elaborado con Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah procedentes de las fincas “Campo Martuela” y “Casar de la Guardiola”. Reposó durante 7 meses en barricas de roble francés y americano. Posteriormente se embotelló sin filtrar para mantener toda su expresividad.
Tras una añada (2005) sin salir al mercado, Martúe Especial 2006 es el vino más refinado de la bodega. Elaborado con Cabernet Sauvignon (68%), Merlot (20%) y Syrah (12%) permaneció 14 meses en barricas de roble frances mayoritáriamente. Es la finura y elegancia hecha vino, potente, aromático y carnoso.
El primer vino de la temporada es el Martúe Chardonnay 2008, un blanco brillante, intenso y sorprendente que destaca por su parcial fermentación en barricas nuevas que le aportan complejidad y estructura.

Para mí es un vino de los que triunfan como relación calidad-precio para consumo frecuente. Para tener una caja en casa.
Me hubiera gustado asistir, la verdad. Hace tiempo que tengo ganas de probarlo. No puedo ser esta vez pero ya caerá.