Mi primer contacto fué mientras montaba una vinoteca en Ibiza, me faltaba un D.O.Montsant y quería algo original, diferente y artesano. Alguien me trajo Quom 2004 y llamó mi atención. Se trataba de un vino expresivo, voluminoso y carnoso, que ganaba con el paso de los minutos en complejidad, un vino para una larga sobremesa en buena compañía.
Otra de las cosas que me enamoró fue la presentación y la poesía que llevaba en su contraetiqueta “… ahora llega mi momento, no pienso renunciar… ” . Así, lo llevé a Ibiza y se convirtió en mi tinto favorito, lo recomendaba a todo el mundo, intentaba tener siempre una botella abierta y lo ofrecía a todos los clientes como un vino frutal, sabroso y largo
Al volver a la península, busqué el vino por todas partes, en Barcelona, pero no lo encontré… Una tarde, por azar, entró en la tienda de vinos en la que trabajaba Joan, uno de los propietarios del Mas de la Caçadora, la charla fué apasionante y nos citamos en la Feria Alimentaria 2008 para probar sus vinos. Tretze 2007 y Quom 2005 que volvieron a captar mi atención y admiración por los vinos artesanos, bien hechos y con personalidad…
Durante la vendimia de este año, cumplí uno de mis sueños: participar en la recogida de las uvas que dan lugar a estos espectaculares vinos. Llamé a Joan y me integró en su familia para un sábado inolvidable en Els Guiamets con comida familiar incluida.

Lo he probado! Un vino encantador, una poesía que va descubriendo su poder poquito a poco dejándote sorprendido y nunca “aburrido”. Al final, notas de almendra y de café. Hay que probarlo! Gracias a Juanma y a Vinarium por revelarnos siempre estas joyas!